Historia del entrenamiento (XIV) – Resumen y conclusiones finales

Resumen y conclusiones finalesEl resumen que sigue define los términos más usado en el entrenamiento de este deporte y aclara las diferencias que pudiera haber en algún caso entre el uso inicial del término y el que se le otorga hoy en día.

Fartleck

  • Histórico – Formalizado por el entrenador sueco Gösta Holmér y popularizado por Gösta Olander en los años 30 y 40, el término fartleck se aplica a un trabajo de variaciones de velocidad y ejercicios en medio natural. Recurre a las sensaciones del atleta y a las características propias del terreno en el que se está realizando el entrenamiento.
  • Evolución – Rápidamente, surgieron formas más estructuradas de fartleck de modo tal que la frontera entre este método y el entrenamiento por intervalos en ocasiones era simplemente donde se corría, si en pista o en la naturaleza.

Interval training o entrenamiento por intervalos

Un intervalo es el espacio de tiempo comprendido entre dos sucesos, en este caso entre dos pausas. El entrenamiento por intervalos se basa no en la carrera misma, sino en el espacio de tiempo que separa unas de otras.

  • Histórico – El procedimiento fue formalizado por Reindell y Gerschler en los años 30. Originalmente fue usado por Reindell para pacientes cardiacos y adaptado por Gerschler para deportistas.
  • Sentido – Como su nombre lo indica, el punto esencial de este tipo de entrenamiento es el intervalo, o sea el tiempo entre pausas. Es durante este tiempo que la adaptación cardiaca (llenado del corazón) se realiza de la mejor manera.
  • Características – Esfuerzos inferiores a un minuto llevando la frecuencia cardiaca 170-180 pulsaciones por minuto (distancias que van de los 200 a los 400 metros).
  • Intervalos – Duran de 45 segundos a un minuto y medio. Se retoma la carrera cuando la frecuencia cardíaca baja a 120-130 pulsaciones por minuto. Si en ese tiempo no baja a esos niveles se debe disminuir la intensidad del ejercicio
  • Volumen – Numerosas repeticiones (15 a 30). Ejemplo: 20 repeticiones de 400 metros con un minuto de recuperación.
  • Variación adoptada por Zatopek – Consiste en «cortar » la distancia a la que se va a competir en un gran número de repeticiones separadas por intervalos que respetan las directivas de los investigadores alemanes. En su cenit, Zatopek llegó a hacer 100 repeticiones de 400 metros en un día.

Fraccionado

Es un método en el que se prepara una competición dividiendo esa distancias en varias cortas o muy cortas. Estamos cerca de la versión Zatopek del entrenamiento por intervalos. Sin embargo, la diferencia entre los dos métodos radica en que, para el método fraccionado, la recuperación es un tiempo muerto necesario que debe extenderse lo suficiente para que el atleta pueda entrenarse a velocidades de competición.

Inicialmente, esta pausa era más extensa que la sugerida por Reindell y Gerschler. Últimamente, se ha ido acortando con lo cual los métodos comienzan a parecerse. De hecho, mucha gente usa “fraccionado” o “entrenamiento por intervalos” como sinónimos, pero no lo son, o al menos como vemos, no lo eran originalmente.
Ejemplo: 10 repeticiones de 200 metros con recuperaciones de 2 minutos para preparar una prueba de 2.000 metros.

Repeticiones

Este término ha sido muy usado por los entrenadores anglosajones. Se aplica a un trabajo realizado a velocidades próximas a la máxima seguidos de recuperaciones casi completas. Las intensidades usadas son superiores a las que se encuentran en carreras de medio fondo. En la práctica, el trabajo de repeticiones se ha tornado, para mucha gente también, sinónimo de fraccionado o entrenamiento por intervalos.

Específico

Queriendo decir específico a la competición. Otra vez, la diferencia con el método fraccionado es difícil de establecer. A principios del siglo XX, específico quería decir idéntico a la competición. El entrenamiento se hacía a velocidades y sobre distancias lo más próximas posibles a las de competición. Mismo si la práctica de este método ha evolucionado desde entones, la idea de “reeditar” la competición sigue siendo su idea clave. Actualmente el término “específico” es atribuido al trabajo que busca reproducir lo mas fielmente posible las condiciones de competición.

Específico. Trabajo de velocidad, de tempo, de cadencia de ritmo…

Todos estos términos aluden de una u otra manera al trabajo realizado a velocidad de competición. Se parecen por tanto al “específico”. La diferencia radica en que estos términos tienen una connotación de regularidad.

Intermitente

Término utilizado desde hace poco tiempo en el marco del entrenamiento. «Intermitente» hace referencia a detenerse y volver a arrancar. En la práctica, algunos entrenadores lo usan para referirse al trabajo en el cual se realizan bruscas variaciones de velocidad en cortos intervalos de tiempo. (Ejemplo: 30 segundos rápido, 30 segundos lento).

Si bien en el origen, la diferencia entre los diferentes tipos de entrenamiento era razonablemente clara, la diversificación de todos ellos ha hecho que se «toquen» un poco en las fronteras y las mismas ya no sean tan nítidas.

No busque por tanto definiciones contundentes, no espere líneas divisorias evidentes. No las hay en nuestro deporte ni en casi nada en la vida. Al final, no importa cómo llame a la forma que empleada para entrenar, sino lo que hagan.

Habrá notado que esta historia comienza con el siglo XX. Se preguntará: ¿Cómo se entrenaba antes? No lo sé realmente, pero si pensamos que las nuevas Olimpíadas datan de los últimos años del XIX, o sea, casi del XX, es posible que antes nadie considerara sensato entrenar para algo que seguramente en los siglos anteriores al XX, era considerado o un juego o una necesidad ocasional.

Es interesante notar también que en la Antigua Grecia, a nadie se le pasó por la cabeza registrar tiempos de una Olimpíada a otra y no es que no tuvieran formas de medir el tiempo (poseían relojes de arena que bien realizados, pueden dar buena precisión). No lo hacían porque el concepto de “récord” es totalmente moderno. Para los griegos, lo que importaba era ganar esa carrera. Si se lo hacía en más o menos tiempo que en el pasado, no era un punto relevante.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (XIII). 1970 a 1980. El aporte soviético

No debemos buscar un sistema único de entrenamiento en los atletas de la URSS. Más bien, les hacían entrenar de todo un poco:

  • Footing en volumen para formar una base aeróbica.
  • Entrenamiento por intervalos en cantidad para asentar la disposición a utilizar oxígeno.
  • Entrenamiento por intervalos en calidad para progresar hacia velocidades más altas.
  • Sistema fraccionado para acercarse a las condiciones de competición.
  • Ejercicios de mantenimiento de la velocidad por un período prolongado.
  • Ejercicios de sobre velocidad.
  • Diversos tipos de ejercicios de musculación para obtener fuerza muscular.
  • Ejercicios de relajación destinados a favorecer la recuperación.

A mediados de los años 70 y 80 el volumen del entrenamiento se había tornado insoportable. Los programas comprendían tres entrenamientos por día y más de 300 kilómetros semanales en ocasiones. Tras un período en estos niveles, el volumen fue revisado a la baja. El exceso de volumen conducía al aumento de lesiones de todo tipo lo que perjudicaba al atleta mucho más que el posible efecto positivo de ese volumen desmedido.

En esos tiempos el deporte era, para todos los países del bloque del Este un asunto de estado. Esto autorizaba a los protagonistas –entrenadores y atletas- a recurrir a cualquier medio, lícito o no, para conseguir resultados en las competiciones internacionales. El extremo fue la República Democrática Alemana (RDA, más conocida como “Alemania Comunista” o “Alemania Oriental”) donde el dopaje llegó a ser política de estado, tal como quedó probado cuando, tras la caída del Muro de Berlín, se tuvo acceso a los archivos de los institutos oficiales de entrenamiento de deportistas de élite.

Si nos limitamos al plano deportivo podemos destacar varios puntos:

  • Se utilizaban profesionales en áreas complementarias: científicos, médicos, psicólogos, técnicos en diversas especialidades.
  • Los centros de entrenamiento gozaban de condiciones materiales excepcionales (sistemas de medida, pistas cubiertas, lugares donde se simulaba altitud, etc.)

El control del entrenamiento era estricto. Las medidas y modelizaciones de los ejercicios, muy sistemáticas. De esta forma de organizar el entrenamiento surge un modelo basado en el principio de la supercompensación.

Yuri VerkhoshanskyNo es posible dejar de mencionar, dentro del contexto del aporte soviético al entrenamiento de la carrera a pie, el método pliométrico desarrollado a finales de los 50 por Yury Verkhoshansky. Este método suele ser conocido –más bien hipersimplificado- como el método “de los saltos”. Es cierto, el método incluye saltos pero no únicamente saltos. Pliométrico quiere decir repentino, brusco. Si bien los saltos estimulan en forma brusca o repentina los músculos, no son los únicos ejercicios que lo hacen. Cualquiera que utiliza la energía cinética cumple esta condición. Por ejemplo, frenar la caída de un peso. Verkhoshansky entendía que esto estimulaba mucho más el desarrollo de la fuerza muscular que el simple levantamiento de pesos que se hacía antes y que se sigue haciendo ahora. El método está hoy en día básicamente en desuso, pero cuenta aún con algunos adeptos. La mayoría de ellos ya no lo siguen dogmáticamente pero si incorporan algunos ejercicios de este tipo –a menudo saltos, por ser los más fáciles- dentro de su entrenamiento.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (XII). 1965. El sistema fraccionado en los EE.UU.

Bill BowermanLas condiciones sociales, la vida en las universidades, los valores dominantes de los EE.UU. han contribuido a que en lugar de surgir un método norteamericano unificado, el entrenamiento más utilizado en ese país haya sido el fraccionado.

A menudo confundido con el entrenamiento por intervalos, el fraccionado se diferencia en una recuperación completa y por tanto más larga que en el entrenamiento por intervalos. Las velocidades son a menudo más altas. Una buena parte del entrenamiento que Gerschler le hizo realizar a Harbig se fundamentaba más en el sistema fraccionado (distancias cortas, 200 metros corridos en alta velocidad, en 24 segundos) que en el entrenamiento por intervalos que inventó el propio Gerschler.

La pareja de variables tiempo de recuperación y velocidad de carrera son las que fundamentalmente permiten distinguir un método del otro. A mediados de los años 60 el cuatro veces récord del mundo Jim Ryun realizaba sesiones con un volumen total de entre 10 y 13 kilómetros. Esto haría pensar que realizaba entrenamiento por intervalos pero sus tiempos de recuperación (3 minutos para los 400 metros, 5 minutos para los 800 metros) estaban más en línea con el trabajo típico de las repeticiones o fracciones.

No puede hablarse de entrenamiento en los EE.UU. en la década de los 60 sin mencionar al carismático Bill Bowerman que creó en Eugene, Oregón, lo que ha sido la mayor “meca” para corredores en su país hasta la fecha. Sus “boys from Oregon” (los muchachos de Oregon) como se los llamaba, conquistaron bajo su batuta 24 títulos individuales de la NCAA (National Collegiate Athletic Association, una asociación universitaria que estimula y controla en los EE.UU:, el deporte a nivel universitario) y cuatro por equipos. Llevó 33 corredores a Olimpíadas. Ganó el récord mundial de 4 millas con postas en 1962. Sin duda el atleta más famoso que tuvo bajo su batuta fue Steve Prefontaine, trágicamente fallecido muy joven en un accidente de tráfico.

Era muy amigo del neozelandés Arthur Lydiard, a quien ya hemos mencionado y de él tomó el concepto de la importancia del “jogging”, difundiéndolo ampliamente en los EE.UU. A su retorno de Nueva Zelandia. Creó un programa de jogging que se usó durante años en su país. Publicó –en coautoría con el cardiólogo W.E.Harris- un libro sobre jogging que vendió más de un millón de copias. Si no es el libro más vendido de este deporte, debe estar  cerca. Este libro tuvo un rol decisivo en la explosión de la carrera a pie como deporte. El otro factor también de gran influencia fue el triunfo en maratón en Munich 1972 del norteamericano Frank Shorter. Ver ganar a un compatriota, activó el furor del fondo primero en el estado de Nueva Inglaterra, en toda la costa oeste, después en la totalidad de los EE.UU. y finalmente en el mundo todo.

Fue uno de los fundadores de la compañía Niké, y durante mucho tiempo, él mismo diseñaba todos los detalles de las zapatillas que salían a la venta. Si Bowerman fue un innovador, si introdujo o no un nuevo tipo de metodología de entrenamiento como sostienen sus admiradores, es opinable. Depende qué se entienda por “nuevo método de entrenamiento”. Es claro que todo “coach” importante introduce variantes personales, pero si estas alcanzan a conformar o no una nueva metodología es una cuestión de cuántas y cómo de importantes sean esas adaptaciones personales. En todo caso, no parece haberle aportado al mundo innovaciones del tipo de las que introdujeron Gerschler, Igloi o Cerutty.

Llegamos al último capítulo de nuestra historia y, como estamos en tiempos de guerra fría, pasamos de un bloque al otro. Haga las valijas, no vamos a la Unión Soviética.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (XI). 1955 a 1965. De las tierras del Kiwi llega Arthur Lydiard

Arthur LydiardHabiéndose tornado obeso tras una vida como rugbier Arthur Lydiard decide, a sus 40 años, correr para adelgazar. No dispuesto a martirizarse para conseguir su objetivo, comienza a correr cada vez más tiempo, pero siempre a velocidades moderadas. Su práctica generó imitación y pronto lo seguían algunos corredores que terminarían siendo grandes campeones como Snell y Halberg, y muchos corredores comunes que también querían perder peso. La moda del “jogging” había comenzado en el mundo. Era el principio de la década de los 60.

Llevó a Snell a ganar 3 títulos olímpicos y a batir 4 récords mundiales. Si bien el sistema de entrenamiento de Lydiard se basaba en efecto en mucho trabajo de resistencia, no sólo se limitaba a esto.

Lydiard creía que la carrera extensa era la mejor manera de soportar el trabajo posterior de resistencia y de velocidad. La organización de sus programas de entrenamiento seguía esta lógica y comprendía cuatro fases de trabajo, a saber:

  • 3 meses de “cross”. Al principio el corredor trabajaba la duración realizando un volumen importante. En una segunda etapa, aumentaba la intensidad mediante el entrenamiento por intervalos.
  • 2 meses de carrera en ruta. El esquema permanecía el mismo, pero la variedad de los terrenos era reemplazada por una carrera más regular y más rápida sobre la ruta. Este período a adquirido difusión con el nombre de «entrenamiento tipo maratón».
  • 1 mes y medio de carreras rápidas en colinas. Durante este período la intensidad del entrenamiento alcanzaba su máximo. En una sesión tipo, un corredor realizaba ascensos en un estilo intermedio entre la carrera y el salto. Alcanzada la cima, descendía y realizaba repeticiones de pasadas cortas (50 a 300 metros).
  • 3 meses de pista. En esta fase terminal del entrenamiento el atleta se iba habituando progresivamente a las velocidades de competición. Para lograrlo usaba distintos tipos de sesiones (entrenamiento por intervalos, resistencia a la velocidad mediante aceleraciones sobre 50 metros y recuperaciones sobre la misma distancia, carreras a velocidad mayor que la de competición sobre distancias inferiores o más lentas sobre distancias superiores.

Vemos pues que su sistema recurría a elementos de numerosos métodos de entrenamiento:

  • El footing lento como primera etapa.
  • Las variaciones de velocidad del tipo que incluye el fartleck (cross).
  • Trabajo de la velocidad mediante repeticiones.
  • Entrenamiento por intervalos.
  • El fraccionamiento, es decir, la repetición de carreras cortadas por períodos de recuperación importantes.

Este último tipo de entrenamiento que encontramos también en Stampf, fue particularmente utilizado por los corredores norteamericanos.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (X). 1955 a 1965. La Australia de Stampf

StampfMientras que Cerruty se decía devoto del fartlek sueco de Holmer, Stampf había elaborado un sistema de entrenamiento basado casi exclusivamente en el entrenamiento por intervalos de Reindell y Gerschler. El método que había puesto a punto se caracterizaba por una organización y una racionalización extremas. Comprendía cinco períodos: cross, fartlek, intervalos, repeticiones y entrenamiento específico.

El pasaje de un período al otro se hacía de manera progresiva jugando solamente con uno o dos parámetros de la carga de trabajo. Durante varios meses un atleta podía repetir cada semana la misma sesión en la cual solamente la velocidad cambiaba. La organización y la racionalidad eran tales que los entrenamientos podían ser predecidos con semanas de anticipación. El control también era tal que cada sección de carrera debía ser realizada con cronómetro de modo de no desviarse en lo más mínimo de la velocidad prevista.

Es interesante constatar que el aumento de intensidad constituía el hilo conductor de los sistemas de Stampf. La mejora de las capacidades de los corredores con el entrenamiento y la extensión de los tiempos de recuperación permitían el aumento de las velocidades a las que se corría. Aumentando las velocidades y extendiendo las recuperaciones, Stampf pasaba del sistema conocido como entrenamiento por intervalos al llamado fraccionado (o de repeticiones, su cuarto período) y luego al entrenamiento específico (último período del entrenamiento).

Encontraremos nuevamente este último tipo de entrenamiento cuando hablemos de los corredores norteamericanos.

El control y la organización estrictos del entrenamiento contrastaban con la actitud de Stampf sobre como debía ser la vida de los atletas. Para Stampf, la carrera no debía ocupar más que una parte de la vida del atleta. Los incitaba a la vida social, la diversión, a descubrir otros centros de interés.

Emigrado luego a Inglaterra, Stampf influencia al trío de corredores ingleses que fueron Bannister (el primer hombre en correr una milla en menos de 4 minutos), Chataway y Brasher. Influye también en toda una generación de corredores con una obra que publicó en 1955, consagrada al entrenamiento moderno para la carrera a pie.

De otro país pero próximo a Australia, surge otro entrenador que propone un estilo de trabajo inicialmente concebido para recuperar la buena forma física.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (IX). 1955 a 1965. La Australia de Cerutty

Percy Wells Cerutty

Para Cerutty, la grandeza del hombre radicaba en superarse a sí mismo, en el diálogo incesante con el sufrimiento. Esta superación debía ser vivida por el atleta con sus actos y con sus pensamientos. “Stotan” era su palabra clave o identificatoria (unión de estoico y espartano en inglés). El entrenamiento debía endurecer tanto el cuerpo como el alma. Sólo sobre esta sólida base podían construirse grandes perfomances.

Aunque Cerutty se decía cultor de la escuela natural sueca, su sistema de entrenamiento integraba propuestas variadas:

  • Un reforzamiento de todo el cuerpo gracias a carreras en colinas así como a la utilización de musculación con cargas adicionales pesadas. Esto hasta tres veces por semana. Según Cerutty, un corredor debería poder levantar hasta 3 o 4 veces su propio peso.
  • Subida y bajada de colinas.
  • Fondos extensos en terreno variado (arena, pasto, colinas) realizadas a velocidad constante o en ocasiones variable (circuito marcado).
  • Ejercicios de velocidad y entrenamiento por intervalos realizados en la naturaleza o en pista.

Opuesto al modo de vida creado por las sociedades modernas, presentándose como unido a la naturaleza, Cerutty se inspira en ella. Para construir su método de entrenamiento estudia los de los campeones así como la vida de los animales, especialmente en lo referente a estilo de carrera. Adepto al movimiento económico creía poder obtenerlo aumentando lo suficiente la fuerza de los miembros inferiores de manera de permitir un aumento de la amplitud de zancada sin pérdida de frecuencia. Los brazos debían llevarse bajos, las manos desarrollando un movimiento hacia atrás y hacia abajo. Al mismo tiempo, la espalda debía permanecer erguida con el fin de favorecer la respiración. Según Cerutty, el defecto más común en los corredores a pie consistía en bloquear los codos o a inmovilizarlos.

En Portsea, donde se encontraba su «cuartel general» (sur de Melbourne), el año se organizaba en tres fases:

  • 6 meses de puesta en condición física adecuada.
  • 3 meses de preparación.
  • 3 meses de competición.

El pasaje de la puesta en condición a la preparación se hacía por una disminución de la importancia puesta en las sesiones largas, un aumento severo del número se sesione con intervalos (de 200 a 1.000 metros) y por un lugar preponderante para la musculación pesada.

Si la mayoría del trabajo se realizaba en la naturaleza, una sesión semanal debía realizarse en pista.

El conjunto resultaba de una dificultad extrema. Los atletas de Cerutty podían terminar corriendo 90 kilómetros y realizar varias series de musculación en el espacio de tres días.

Al mismo tiempo despreciativo, tiránico e implacable, atraído por los honores, Percy Cerruty debe su gloria a corredores como John Landy y sobre todo Peter Elliott. Este último se retiró a los 22 años, jamás vencido en una carrera, campeón olímpico de 1.500m, poseedor del récord del mundo de 1.500 m y de la milla. Elliott declararía más tarde que la dureza del entrenamiento tuvo alguna relación con su decisión de abandonar tan a edad tan temprana la carrera a pie.

Al mismo tiempo y casi en el mismo lugar, trabajaba otro entrenador con métodos muy diferentes. Se trataba de Stampf.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (VIII). 1950 a 1965. La «carrera lúdica» polaca

Desarrollado en los años 50, la “carrera lúdica” polaca se basaba en un principio: para obtener la élite deportiva, no importa en qué disciplina, es necesario realizar un trabajo de puesta a punto, de plasticidad, de todo el cuerpo en su conjunto. Sólo apoyándose sobre una base sólida y versátil puede un organismo desarrollar todo su potencial. De esta afirmación básica surge el procedimiento conocido como “carrera lúdica” o “jugando a correr”.

Con muchas variantes, aplicable tanto a corredores como a lanzadores o saltadores, la “carrera lúdica” sigue los siguientes principios:

  • Utilizar ejercicios y terrenos variados que demanden a los grupos musculares que se utilizarán en la competición y que requieran un trabajo gestual rico y variado. El objetivo es aumentar la capacidad de adaptación, saliendo de los ejercicios automatizados (trabajo de coordinación).
  • Procurar la recuperación mediante el movimiento, usando la técnica justa y un relajamiento máximo (búsqueda de economía gestual).
  • Privilegiar la recuperación mediante el trote, los ejercicios de respiración.
  • Tomar en cuenta las ventajas de los diferentes procedimientos de entrenamiento, entre ellos el fartlek (uso de los recursos del terreno), el entrenamiento por intervalos (repeticiones y posibilidad de control) y la técnica de velocidad (intensidad del ejercicio, eficacia del gesto o la postura).

Una sesión tipo podía desarrollarse según el siguiente modelo:

  • Primera parte, calentamiento constando de tres grandes fases:
  1. Corridas incluyendo numerosos ejercicios dirigidos a todas las partes el cuerpo y ejecutados de manera progresiva.
  2. Ejercicios de acomodamiento y de coordinación, utilizando los recursos del terreno y destinados a obligar al organismo a adaptarse permanentemente sin posibilidad de recurrir a lo que conoce bien (o sea, no permitir que se automatice).
  3. Corridas en cuesta a una velocidad liviana seguidas de elongación.
  • Segunda parte, la velocidad. Más que mejorar la velocidad, el objetivo de los ejercicios de la segunda fase de la «carrera lúdica” polaca eran, una vez más, favorecer la capacidad de adaptación gestual. Para ello, el corredor debía correr rápido, pero no al máximo, guardando una reserva. Los terrenos con pendiente negativa (bajada) son propicios a desarrollar una velocidad elevada sin un trabajo muscular exagerado. La relajación y la plasticidad del gesto encuentran así las condiciones óptimas para mejorar. Entre corrida y corrida, el objetivo era recuperar lo más rápidamente posible. Para ellos al trote se sumaban maniobras de relajación realizadas en armonía con la respiración (expiración).
  • Tercera parte, el entrenamiento por intervalos. Podían variar en volumen y velocidad, según el tipo de “carrera lúdica”. La “pequeña carrera lúdica” utilizaba sobre todo distancias cercanas a los 200 metros. corridas a una velocidad elevada. Si la mayor parte del recorrido podía ser en bajada, se recomendaba utilizar las subidas para obligarse a hacer un esfuerzo y mantener la velocidad. Ejemplo: 8 repeticiones de 200 metros, con recuperación de 400 metros en trote. En la “gran carrera lúdica” , las distancias estaban a menudo en el rango de 400 a 1.000 metros y el número de repeticiones podía llegar a 10. La velocidad estaba cerca de la que llamamos velocidad máxima aeróbica (la velocidad a la que se puede correr 3.000m). La recuperación incompleta se realizaba de manera activa (footing). La misma finalizaba cuando la respiración se había atenuado y el corredor ya sentía la necesidad de recomenzar. En ambos casos, la utilización de un terreno variado obligaba a los corredores a progresar en flexibilidad permitiéndoles así mejorar la economía gestual. El entrenador Jan Mulak, afirmaba que en este contexto, los corredores potentes y poco flexibles o mejoraban o abandonaban.
  • Cuarta parte, recuperación. La recuperación se efectuaba sobre la base de un footing liviano, de ejercicios de estiramiento y de relajación. Podía incluir una corrida rápida pero relajada sobre una distancia de 150 a 200 metros. La totalidad del trabajo duraba entre una hora y cuarto y dos horas.

Es interesante constatar que en esos tiempos y bajo este esquema, corredores polacos obtuvieron notables resultado en 3.000m con obstáculos, obteniendo varios récords mundiales entre 1955 y 1965.

Si los entrenadores polacos creían que un cuerpo debía ser fuerte para poder correr rápido, al mismo tiempo, en otro rincón del mundo (Australia) un hombre llevaría la idea de fuerza al paroxismo.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

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Historia del entrenamiento (VII). 1955. Un entrenador húngaro llamado Iglói entra en escena

Mihály IglóiCuatro atletas que batieron 15 récords del mundo. Pocos superan este pergamino que podía mostrar Mihály Iglói, entrenador de corredores del club de atletismo de Budapest.

Pero no son estos laureles los que nos llevan a mencionar a Iglói (laureles que podrían confrontarse con los fracasos que sufrió ya exiliado en los EE. UU.), sino porque sus sistema consiguió integrar dos aspectos que resultan de vital importancia.

  • Primer punto: Iglói no rechaza ninguno de los procedimientos en boga en su tiempo. Más que elegir entre todos ellos, hace uso de todos. Su sistema incluía el entrenamiento por intervalos alemán y el fartlek sueco. El rigor germánico estaba presente en las numerosas repeticiones  seguidas de pausas de recuperación incompleta, en el control metódico del trabajo efectuado y de la técnica utilizada. El punto de vista sueco estaba contemplado en el segundo punto.
  • Segundo punto: Iglói proponía un entrenamiento adaptado a las características específicas de cada atleta. Su objetivo consistía en partir de las cualidades dominantes de cada corredor y exigirlas al máximo. A un atleta rápido como Roszavolgyi, le proponía distancias cortas repetidas un gran número de veces. A un atleta de gran fuerza de voluntad y resistencia pero poco veloz, como Iharos, le hacía hacer sesiones basadas en repeticiones largas pero menos numerosas.

En ambos casos, el entrenamiento era en doble sesión. Miháil Iglói fue uno de los pioneros en utilizar sistemáticamente el doble sesión.

La polivalencia de los procedimientos utilizados por Iglói fue llevada aún más lejos por un método de entrenamiento puesto a punto en Polonia.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (VI). 1950 a 1970. Una moda “lenta” venida de Alemania

Van AakenEn los años 50, un doctor alemán de nombre Van Aaken viene a aportar leña el fuego de esta batalla entre naturistas y cientificistas. Como médico, Van Aaken se definía como científico pero no por eso dejaban sus ideas de ser totalmente opuestas a las hasta ahora preconizadas por la corriente alemana del entrenamiento por intervalos.

Según Van Aaken y contra lo sostenido por Reindell, es el ejercicio físico moderado el que permite mejorar la función cardiaca. Para Van Aaken, lo correcto era correr a frecuencias cardíacas inferiores a 140 pulsaciones por minutos. El ejercicio lento y continuo, sostenía, tendría un efecto lento, es verdad, pero finalmente más importante que los intervalos sobre una variable esencial de la perfomance: el volumen de eyección sistólica del corazón. Contando con una cavidad de mayor tamaño, el corazón enviaría mayor cantidad de sangre en cada pulsación. Pero las ventajas de este tipo de entrenamiento iban más allá para sus defensores (entre los que se contaba la escuela «Spiridon» de Macolin, Suiza) pues según ellos la llamada «resistencia básica» conduciría a:

  • Mejorar el rendimiento en la carrera.
  • Aumentar la actividad de los «fermentos de oxidación biológica».
  • Enriquecer las células musculares en su contenido de potasio, lo que favorecería su potencial energético.
  • Multiplicar la cantidad de hemoglobina y de mioglobina.
  • Aumentar la capilarización de las fibras musculares (mayor irrigación sanguínea).

Por el contrario, los intervalos provocarían:

  • Una contracción general de los músculos que limita la irrigación sanguínea durante el esfuerzo.
  • Una activación de la formación de ácido láctico.
  • Una fatiga de las células musculares por falta de potasio.
  • Un agotamiento del organismo debido a un aumento exponencial del consumo de energía.
  • Aparte, los atletas que adoptan el entrenamiento por intervalos presentarían grandes fluctuaciones en su forma física, con estados de euforia deportiva seguidos de bajas perfomances y fatigas repetidas.

Algunos de todos estos puntos hubieran podido dejar un sedimento constructivo si hubieran sido objeto de un debate honesto y abierto. Pero, lamentablemente, eran tiempos de tomar partido, más que de buscar la verdad. Se adhería a uno u otro de los métodos como hoy se adhiere a una religión o a una bandera política.

Como prueba de lo poco fundamentadas que estaban las opiniones, vaya esta cita de un artículo escrito por un adepto al entrenamiento de resistencia: “La experiencia lo ha demostrado: el entrenamiento por intervalos realiza su escultura en la arena, mientras que el entrenamiento de resistencia lento y prolongado construye sobre sueldo firme, sólido y prácticamente indestructible. Linda propaganda, ¿no? Pero de discusión seria, nada.

En la práctica, los atletas debían verificar sus pulsaciones de modo de asegurarse de no sobrepasar el límite establecido y de no encontrarse nunca en deuda de oxígeno. Dado que un organismo no puede reducirse exclusivamente a un corazón que bate lentamente, muchos entrenadores que aplicaron esto a rajatabla sacrificaron a gran parte de una generación por imponer “el techo de 140 pulsaciones por minuto”.

Para ser más exhaustivos sobre las condiciones de la metodología de la “resistencia fundamental”, exponemos a continuación algunos preceptos formulados por el doctor Van Aaken:

  • Corra todos los días, pero hágalo lentamente.
  • Corra mucho. Es el número de kilómetros lo importante, no la intensidad.
  • Corra a una velocidad que no supere nunca la de competición y disminuya la misma cuando sus pulsaciones superen los 150 pulsaciones por minuto.
  • Tras un fondo extenso, continúe corriendo unos 30 a 40 minutos pero con largas pausas de reposo.
  • Que tu entrenamiento sea como un juego, como corren los niños, o como lo hace un salvaje en plena naturaleza.
  • Mantén tu peso corporal 6 u 8 Kg. por debajo de lo que todos consideran normal.
  • No dejes de entrenar si sufres pequeños desgarros musculares o de ligamentos.
  • Cuando eso ocurra realiza ejercicios de larga duración pero intensidad moderada.
  • Corre fondos durante toda tu vida pues eso es lo que permite acceder a la resistencia biológica.

Para finalizar, la oposición entre adeptos a los intervalos o al entrenamiento lento, no hace más que reeditar la ruptura ya comentada entre fartlek e intervalos.

En esta guerra de jefes, donde la mayoría elegía un campo o el otro, algunos entrenadores no dejaron de lado ninguno de los dos métodos, aprovechando las ventajas de ambos. Entre ellos, se destaca un entrenador húngaro de nombre Igloi.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/

Historia del entrenamiento (V). 1950 a 1970. La posguerra: entre lo natural y lo científico

En los años posteriores al conflicto bélico, la emergencia y difusión del entrenamiento por intervalos en un contexto dominado por el fartlek sueco, produce una polarización entre quienes preferían o apoyaban los métodos más naturales o espontáneos y los que se inclinaban por los más científicos. Mientras que los países del este adoptaron sin discusión alguna los métodos de Reindell y Gerschler, países como Francia se mantuvieron fieles a las prácticas «naturales» originadas en Suecia.

Pirie Reiff MimounEn esa época, las críticas el entrenamiento por intervalos se basaban en los siguientes aspectos:

  • La dureza del esfuerzo agota a los corredores.
  • La monotonía de los mismos no favorece la motivación.
  • La rigidez y el carácter restrictivo del enfoque, basado únicamente en la fisiología cardíaca, va contra la idea de tener en cuenta la totalidad del atleta, sus capacidades de compensación y adaptación. En otras palabras, un entrenamiento basado exclusivamente en intervalos produciría atletas con grandes fluctuaciones en su estado y forma física y con incapacidad de cambiar de velocidad durante la carrera.

En la otra tribuna, los defensores del entrenamiento por intervalos reprochaban lo siguiente al esquema sueco:

  • Hace que el corredor no haga sino lo que le place. Como consecuencia, no lo incentiva a superarse.
  • El atleta no incorporara la capacidad de correr a una velocidad constante.
  • No permite controlar los logros del entrenamiento.

A esta guerra de expertos se agrega por esos días un nuevo procedimiento que, sin ser realmente novedoso, volvió a la moda en los años 50 y se propagó en algunos países durante los años 60 y 70.

Referencias bibliográficas:

Hegedüs, J. (1988): La ciencia del entrenamiento deportivo. Buenos Aires, Editorial Stadium.

Volodalen.com: l’entraînement à la course à pied (2013). Recuperado de http://www.volodalen.com/